Detesto las despedidas, creo que es una de las cosas que más me desagradan, el día en que me entere de que era mi ultimo año con ustedes me sentí tan frustrada, tan triste, tenía tanta rabia en verdad y era como que me hubieran matado por un instante, no podía evitar llorar al saber que ya no seria lo mismo.
Me tomo meses darme cuenta que en esta ocasión no era un “adiós” si no que un “hasta luego” aun así sentí tristeza, pero a la vez sentí alegría, me sentía feliz de haberlas conocido, me emocionaba ver que todas estaban ya tan grandes ya que a muchas las conocí en kinder, me daba tristeza dejarlas y sobretodo por que no era algo que yo deseaba hacer o algo que pudiera evitar, pero se que aunque mi memoria es la peor de todas, no las olvidare nunca a ustedes, forman parte de mi vida, son las mejores, las adoro.
Al final, lloré. Siempre lloro en los finales.


